Consultorios, estudios y servicios con turno

StockIA en un negocio que atiende con turnos

Tu capacidad es tiempo, y el tiempo no se guarda. Una hora que se cae a las nueve de la mañana no se recupera nunca.

Respuesta corta

Para consultorios, estudios y cualquier negocio que atienda con turno, StockIA resuelve la agenda por profesional y por sede, la reserva online que el cliente hace solo, la seña por Mercado Pago y el recordatorio por WhatsApp. Y, porque es el mismo sistema de gestión, también la caja, los insumos que consume cada prestación y el resultado del período.

La diferencia con una agenda suelta es que acá el turno está conectado al cobro, al stock de insumos y al historial del cliente. Eso permite saber algo que una agenda no sabe: cuánto deja realmente cada servicio, con quién lo hace y con los insumos que gasta.

La agenda

Qué tiene que resolver una agenda de verdad

Reservar un horario es lo fácil. Lo difícil es todo lo que lo rodea.

  • Disponibilidad real

    Horarios por profesional y por sede, con sus cierres, sus excepciones y los feriados argentinos. La disponibilidad que se ofrece es la que existe.

  • Profesionales que rotan

    Un profesional puede atender en más de una sede, con horarios distintos en cada una. La agenda lo contempla sin duplicar personas.

  • Duración por servicio

    Cada prestación tiene su duración, y puede variar según quién la haga. La grilla se arma con eso, no con bloques fijos de treinta minutos.

  • Reserva online

    El cliente reserva desde el teléfono, con un link que se comparte por WhatsApp o Instagram. Sin crear cuenta: se identifica con su mail o su teléfono y un código.

  • Seña por Mercado Pago

    Cobrar una seña al reservar cambia el incentivo de la ausencia. Es opcional y se configura por servicio.

  • Recordatorios por WhatsApp

    El aviso antes del turno, por el canal que la gente lee. Con una regla estricta: un aviso por evento, nunca insistencia.

Lo que una agenda no hace

Cuánto deja cada servicio, de verdad

La mayoría de estos negocios conoce su facturación y no conoce su margen por prestación. Son cosas distintas.

StockIA permite cargar la ficha de insumos de cada servicio: qué consume, cuánto y de qué tipo.

  • Insumos fijos: salen siempre, en la misma cantidad.
  • Variables: lo habitual. La cantidad estándar está en la ficha y se ajusta en el momento de cobrar si el consumo real fue otro.
  • Reutilizables: no salen del stock, gastan un uso de su vida útil. El desgaste —y el mantenimiento, si lo tiene— se cuenta como costo.
  • Opcionales: salen solo si se marcan al cobrar.

A eso se le suma, si querés, el costo por hora del profesional y su comisión. El resultado es el costo real de esa prestación hecha por esa persona, y su margen contra el precio.

Costo del servicio = insumos + reutilizables + mano de obra + comisión Todo queda congelado con la venta: cambiar un costo o una comisión después no reescribe lo ya cobrado.

Es el número que permite decidir con criterio: qué servicio conviene empujar, cuál hay que repreciar y cuál se está haciendo casi gratis.

Todo esto arranca apagado. Un consultorio que solo quiere agenda y recordatorios usa agenda y recordatorios. El módulo de insumos y costos se prende el día que interesa mirar el margen, no antes.

Dónde entra la IA

La agenda es lo que más se beneficia de que alguien la mire sola

Los avisos sobre turnos son de los pocos que sirven en el momento exacto en que llegan, y no un día después.

  • Cancelaciones. Cuando se cae un turno, y especialmente cuando se cae tarde, que es cuando queda un hueco difícil de llenar.
  • Reprogramaciones. Movimientos en la agenda que cambian el día de alguien sin que nadie lo note.
  • Próximo cliente. Quién está por llegar, para el que atiende.
  • Turnos nuevos. Reservas que entran por el canal online mientras estás atendiendo.
  • Insumos que se van a acabar. Según el consumo real de los servicios agendados, no según un mínimo fijo.
  • Consultas por WhatsApp. Preguntarle a la agenda cómo viene el día sin abrir el sistema — ver gestión por WhatsApp.

Cada aviso va a quien corresponde. En un centro con varias sedes, el aviso de una cancelación llega a quien trabaja en esa sede, no a todo el equipo.

La configuración

Cómo queda StockIA en un consultorio

Se activan agenda y turnos, reserva online, recordatorios y ficha de clientes. El inventario queda en modo insumos —lo que consumen las prestaciones— y no como catálogo de venta.

  • Agenda por profesional y sede
  • Reserva online con seña
  • Recordatorios por WhatsApp
  • Ficha de clientes e historial
  • Insumos por servicio
  • Caja y cobro
  • Catálogo de venta al público (desactivado)

El asistente avisa las cancelaciones y las reprogramaciones a tiempo, marca los insumos que se están por acabar y responde cómo viene la agenda cuando se lo preguntás.

Sobre datos sensibles. StockIA es un sistema de gestión de negocio: maneja la agenda, el cliente y el cobro. No es una historia clínica ni está pensado para almacenar información médica. Si tu actividad requiere ese tipo de registro, conviene hablarlo antes de la demo.

Veamos tu agenda

En la demo armamos tu grilla de turnos con tus servicios y tus profesionales.