Punto de venta

Punto de venta que no vive aislado del resto del negocio

Un POS que cobra rápido es lo mínimo. Lo que cambia tu resultado es que cada venta descuente el stock correcto y registre el costo del momento.

Respuesta corta

El POS de StockIA es el mismo sistema que lleva tu stock, tus clientes y tus costos, no un programa de caja conectado por una integración. Al cobrar, la venta descuenta el stock del depósito que corresponde, guarda el costo vigente de cada producto en ese momento y queda asociada al cliente.

Esa diferencia —que el cobro y el inventario sean el mismo sistema y no dos— es lo que hace que el margen sea un número real y que la IA pueda avisarte cuando algo se está vendiendo por debajo del costo.

La operación diaria

Qué resuelve en el mostrador

  • Ticket abierto

    La venta se arma como un ticket que se puede modificar, con productos y servicios en la misma línea de trabajo, hasta el momento de cobrar.

  • Varios medios de pago

    Un mismo ticket puede cobrarse con más de un medio de pago, incluyendo cobro con Mercado Pago.

  • Descuentos con control

    Descuentos por línea o sobre el total, sujetos a permiso: quién puede descontar y hasta cuánto es configuración, no criterio del momento.

  • Listas de precios

    Precios distintos según el tipo de cliente —mostrador, mayorista, un cliente puntual— aplicados automáticamente al cargar la venta.

  • Cierre de caja

    El cierre compara lo que debería haber contra lo que hay, por medio de pago. Las diferencias quedan registradas, no se pierden.

  • Anulación que revierte todo

    Anular una venta repone el stock, devuelve los usos consumidos y revierte el costo asociado. No queda un ajuste a mano pendiente.

La parte que casi nadie mira

El costo se congela con la venta

Un margen calculado con el costo de hoy sobre una venta de marzo no es un margen: es una ilusión.

Cuando se cobra un ticket, StockIA guarda el costo que cada producto tenía en ese momento junto con la venta. Si mañana el proveedor aumenta, esa venta vieja no cambia.

Parece un detalle técnico y es la base de tres cosas:

  • El margen histórico es real. Podés comparar meses sabiendo que cada uno se calculó con los costos que regían entonces.
  • Los aumentos se detectan. Comparar el costo congelado contra el costo actual es exactamente lo que permite avisarte que un producto quedó con margen negativo.
  • Nadie reescribe el pasado. Cambiar un costo o una comisión hoy no altera lo que ya se vendió.

En los negocios de servicios el mismo principio aplica a la mano de obra y a la comisión del profesional que lo hizo: el costo de esa prestación queda fijado con la venta.

Cuando vendés servicios

Un servicio también consume stock

Es el agujero más común en los sistemas de caja: se cobra el servicio, pero los insumos que gastó nunca salen del inventario.

En StockIA un servicio puede tener su ficha de insumos, con tres comportamientos distintos:

  • Fijos: salen siempre, en la misma cantidad.
  • Variables: la cantidad se ajusta en la caja antes de cobrar, cuando el consumo real difiere del estándar.
  • Reutilizables: no salen del stock, gastan un uso de su vida útil — y ese desgaste se contabiliza como costo.
  • Opcionales: salen solo si se marcan en el momento de cobrar.

Al cobrar, todo eso se descuenta y el costo del servicio queda congelado con la venta. Es lo que permite saber cuánto deja de verdad cada servicio, y no solo cuánto se cobró por él.

Mirá el POS funcionando

Te mostramos una venta de punta a punta: cobro, descuento de stock, costo congelado y margen.